Lo que yo escribo acá, acá se queda. A lo sumo dos, tres, cuatro pelotudos que lean estas líneas. Medio carajo les va a importar.
Me tienen cansada las fiestas infantiles. Escuchar la música de Casi Ángeles, Niní, verdaderamente me irrita. Verdaderamente. No es una irritación como cualquier otra, definitivamente despierta en mí un instinto asesino que pocas veces reconocí. Si no me pongo a escribir, las agarro una por una de los pelos y las cuelgo en la parra que está en mi jardín. Los gritos, me tienen cansada. No me dejan dormir. Lo único que quiero es dormir una siesta. No. No me dejan.
Si hay algo peor que una fiesta infantil, en la que Hannah Montana es la DJ, es una fiesta infantil en la que no hay sólo infantes involucrados. No sé si me explico. Un papá cuarentón que salte y baile al ritmo de "El sapo Pepe", no es lo que más me agrade ver, oir.
Verdaderamente no disfruto los cumpleaños de los niños. Si por lo menos pudiera bajarles el volúmen. Si tan sólo saltaran, corrieran, bailaran y gritaran igual que lo hacen ahora, pero en una mazmorra acústica... Eso estaría bien. En mi living no.
Ser animador de fiestas infantiles no es un buen negocio. Es un autocastigo. Ser el pelotudo que tiene que disfrazarse mientras finje que le caen bien 20 pendejos insufribles, eso no es un trabajo. Eso es una humillación, un suicidio. Ser animador de fiestas infantiles es sinónimo de masoquismo.
Estoy irritable estos días. Estoy insufrible, inapacible. Estoy definitivamente histérica. Pero no, no es que sea mujer. Es que soy yo.


1 cmmts:
Te pusieron de animadora infantil?
jaja
Suerte sofi
nos queda 1 año juntos :'(
Te quiero mucho
Lukitass
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